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MASCOTONOMÍA
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Inteligencia Artificial

La inteligencia artificial entra en la clínica veterinaria y desata una nueva carrera empresarial

IDEXX compra CoVet mientras Zoetis refuerza sus diagnósticos apoyados en IA: tecnología, datos clínicos y software se convierten en activos estratégicos del negocio veterinario.

Inteligencia Artificial
Inteligencia Artificial

La inteligencia artificial veterinaria ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en terreno de adquisiciones e inversión. Grandes compañías de salud animal están comprando software, diagnóstico y plataformas de IA para controlar una parte cada vez mayor de la actividad de las clínicas.

La consulta veterinaria está empezando a cambiar por dentro.

Mientras el propietario sigue viendo al veterinario explorar a su perro o gato, detrás de la consulta aparecen sistemas capaces de transcribir automáticamente una conversación, estructurar una historia clínica, analizar muestras, interpretar imágenes y ayudar a preparar informes diagnósticos.

Ese cambio tecnológico está desencadenando también una carrera empresarial.

IDEXX Laboratories, uno de los grandes grupos mundiales de diagnóstico veterinario, ha adquirido CoVet, compañía especializada en inteligencia artificial aplicada al flujo de trabajo de las clínicas.

CoVet utiliza tecnología de escucha ambiental para capturar y organizar automáticamente la información generada durante una consulta, desde la conversación con el propietario hasta el tratamiento y posterior seguimiento del animal. IDEXX no ha revelado el importe de la operación.

La gran batalla de la IA veterinaria puede no estar en sustituir al veterinario, sino en controlar el software que utiliza durante cada consulta

IDEXX compra tiempo para los veterinarios

La lógica económica de la operación es sencilla.

Una parte relevante de la jornada de un veterinario no se dedica directamente al animal, sino a introducir datos, redactar historiales, completar informes y realizar tareas administrativas.

Automatizar parte de ese trabajo puede permitir atender más pacientes o dedicar más tiempo a cada consulta sin aumentar proporcionalmente la plantilla.

IDEXX pretende integrar CoVet dentro de su ecosistema de software y diagnóstico, aunque mantendrá conexiones con sistemas de gestión veterinaria pertenecientes a terceros.

La operación encaja en una tendencia más amplia. El software veterinario incorpora progresivamente IA para gestionar citas, facturación, comunicaciones, historiales e incluso documentación clínica.

Zoetis también mueve ficha

IDEXX no es la única gran compañía que está construyendo esta infraestructura.

Zoetis ha reforzado durante 2026 su división de diagnóstico con la compra de VitalRADS, plataforma de teleradiología veterinaria que atiende a más de 1.800 clientes activos entre clínicas, universidades y grupos veterinarios.

La tecnología combina especialistas humanos con procesos asistidos mediante inteligencia artificial.

Los sistemas pueden ayudar a preparar borradores de informes radiológicos y detectar discrepancias entre determinadas interpretaciones del modelo y las conclusiones del radiólogo.

Zoetis está desarrollando además equipos diagnósticos que utilizan directamente inteligencia artificial.

Vetscan OptiCell combina microfluidos e IA para realizar hemogramas dentro de la propia clínica y analizar grandes cantidades de células en cuestión de minutos. La compañía cuenta igualmente con Vetscan Imagyst, plataforma destinada al análisis diagnóstico asistido mediante inteligencia artificial.

Empresa Tecnología Objetivo
IDEXX CoVet Automatizar documentación y flujo clínico
Zoetis VitalRADS Radiología y diagnóstico remoto
Zoetis Vetscan OptiCell Hematología asistida por IA
Zoetis Vetscan Imagyst Análisis diagnóstico
Digitail Software veterinario Gestión integral de clínicas mediante IA

El capital también busca startups

La inversión no se limita a las grandes compañías cotizadas.

Digitail, plataforma digital para clínicas veterinarias, captó 23 millones de dólares en una ronda de financiación para acelerar su expansión internacional y potenciar sus funciones de inteligencia artificial.

Su plataforma integra agenda, historial médico, facturación, comunicación con clientes, inventario y planes sanitarios dentro de un mismo sistema.

El objetivo de estas compañías es especialmente ambicioso: convertirse en el sistema operativo de la clínica veterinaria.

Quien controle ese software puede ocupar una posición privilegiada entre el veterinario, los diagnósticos, las recetas, los medicamentos, los propietarios y el historial sanitario del animal.

La información clínica de millones de animales puede convertirse en uno de los activos más valiosos de la nueva economía de las mascotas

Diagnosticar antes y atender más

Las aplicaciones actuales de IA veterinaria pueden agruparse principalmente en tres grandes áreas.

La primera es administrativa: transcripción, resumen de consultas, historiales, facturación o comunicación con clientes.

La segunda es diagnóstica, mediante análisis de imágenes, muestras y determinados parámetros clínicos.

Y la tercera se dirige a la relación con el propietario, mediante asistentes digitales, telemedicina y herramientas de seguimiento.

La propia industria identifica el análisis de imágenes y muestras de laboratorio y la automatización de los registros médicos como algunas de las aplicaciones que están encontrando un uso más inmediato en las clínicas.

La IA también abre interrogantes

El avance tecnológico no está exento de riesgos.

Organizaciones profesionales veterinarias advierten sobre cuestiones relacionadas con validación, transparencia, privacidad, errores diagnósticos y responsabilidad profesional.

La American Veterinary Medical Association señala además que la inteligencia artificial aplicada a medicina veterinaria no cuenta con un marco de supervisión equivalente al existente para determinados usos de IA en medicina humana.

Por ello, el veterinario continúa siendo quien debe interpretar la información y tomar la decisión clínica.

La tecnología, al menos por ahora, se dirige principalmente a amplificar su capacidad, no a reemplazarla.

Pero desde la perspectiva empresarial la transformación ya ha comenzado.

IDEXX, Zoetis y las startups de software están construyendo las herramientas que podrían gestionar buena parte de la consulta veterinaria del futuro.

Y la carrera no será únicamente por desarrollar el algoritmo más preciso: será por conseguir que cada vez que un animal entre en una clínica, una parte del proceso pase por su plataforma.